El verano trae consigo días más largos, temperaturas elevadas y una mayor exposición al sol. Para la mayoría de las personas, esto puede significar actividades al aire libre y descanso; sin embargo, para quienes están atravesando un tratamiento de cáncer, esta temporada requiere cuidados especiales. La oncología moderna reconoce que el calor, la radiación solar y la deshidratación pueden afectar el bienestar y la tolerancia a los tratamientos, por lo que es fundamental adoptar medidas preventivas.

Este artículo ofrece recomendaciones claras, prácticas y basadas en evidencia para que los pacientes oncológicos puedan disfrutar del verano sin comprometer su salud.
- Por qué el verano requiere cuidados especiales en pacientes con cáncer
Las altas temperaturas pueden generar:
- Deshidratación rápida
- Fatiga extrema
- Mayor sensibilidad cutánea
- Riesgo de quemaduras solares
- Alteraciones en la presión arterial
- Mayor vulnerabilidad a infecciones
Además, muchos tratamientos —como quimioterapia, radioterapia o terapias dirigidas— pueden aumentar la fotosensibilidad, irritación de la piel y cambios en la regulación de la temperatura corporal.
Por ello, las clínicas de cáncer recomiendan reforzar los cuidados durante esta temporada.
- Hidratación: la base del bienestar en verano
La hidratación adecuada es esencial para cualquier persona, pero en pacientes con cáncer se vuelve aún más importante. La deshidratación puede empeorar efectos secundarios como:
- Náuseas
- Mareos
- Fatiga
- Estreñimiento
- Dolor de cabeza
Recomendaciones generales:
- Beber agua de manera constante durante el día.
- Preferir agua, infusiones frías o bebidas sin azúcar.
- Evitar alcohol y bebidas muy azucaradas.
- Consumir frutas ricas en agua como sandía, melón, piña o naranja.
Cuadro 1: Señales de deshidratación en pacientes oncológicos
| Señal |
Qué indica |
| Boca seca |
Falta de líquidos |
| Orina oscura |
Deshidratación moderada |
| Mareos |
Descenso de presión o falta de hidratación |
| Fatiga intensa |
Pérdida de electrolitos |
| Calambres |
Déficit de minerales |
- Protección solar: un cuidado imprescindible
Muchos tratamientos de oncología aumentan la sensibilidad de la piel. Esto significa que incluso exposiciones cortas pueden causar quemaduras o irritación.
Recomendaciones clave:
- Usar protector solar FPS 50 o más.
- Aplicarlo cada 2 horas y después de sudar.
- Evitar exposición entre 10 a.m. y 4 p.m.
- Usar sombreros de ala ancha, lentes UV y ropa ligera de manga larga.
- Preferir sombra siempre que sea posible.
La piel de un paciente en tratamiento de cáncer puede tardar más en recuperarse, por lo que la prevención es fundamental.
- Alimentación ligera y segura durante el verano
El calor puede disminuir el apetito, pero una buena nutrición es clave para mantener energía y tolerar mejor los tratamientos.
Consejos prácticos:
- Comer porciones pequeñas varias veces al día.
- Priorizar alimentos frescos y fáciles de digerir.
- Evitar comidas crudas si hay defensas bajas.
- Mantener refrigeración adecuada para evitar intoxicaciones.
- Incluir proteínas magras como pollo, pescado o huevos.
Cuadro 2: Alimentos recomendados y alimentos a evitar
| Recomendados |
Evitar |
| Frutas frescas lavadas |
Comidas callejeras |
| Verduras cocidas |
Lácteos sin refrigeración |
| Agua y bebidas sin azúcar |
Alcohol |
| Yogur pasteurizado |
Carnes crudas o mal cocidas |
| Sopas frías (gazpacho) |
Alimentos muy grasos |
- Actividad física segura en verano
El ejercicio moderado ayuda a mejorar el ánimo, la energía y la tolerancia al tratamiento. Sin embargo, en verano es importante adaptarlo.
Recomendaciones:
- Realizar actividad física temprano por la mañana o al atardecer.
- Preferir caminatas suaves o ejercicios en casa.
- Evitar esfuerzos intensos bajo el sol.
- Mantener hidratación antes, durante y después.
- Cuándo acudir a una clínica de cáncer o consultar al oncólogo
Es importante buscar atención si aparecen:
- Fiebre
- Vómitos persistentes
- Mareos intensos
- Quemaduras solares severas
- Deshidratación que no mejora
- Diarrea prolongada
La clínica de cáncer puede ofrecer hidratación intravenosa, manejo de síntomas y evaluación de posibles complicaciones.
Conclusiones
El verano puede disfrutarse, incluso durante un tratamiento de cáncer, siempre que se adopten medidas de protección adecuadas. La oncología moderna enfatiza la importancia de la hidratación, la protección solar, la alimentación segura y la actividad física adaptada. Con estos cuidados, los pacientes pueden reducir riesgos y mantener su bienestar durante la temporada de calor.
La clave está en escuchar al cuerpo, evitar excesos y mantener comunicación constante con el equipo médico. El cuidado integral es parte esencial del camino contra el cáncer.