ONCOLOGÍA CLÍNICA
LABORATORIO ESPECIALIZADO
- Anatomía Patológica
- Citometría de Flujo
- Biología Molecular y Genética
- Laboratorio Clínico
- Marcadores Tumorales
- Consejería Genética y Biología Molecular
La radioterapia o terapia radiante es un tipo de tratamiento oncológico el cual se basa en la administración de radiación para destruir células cancerosas o células anormales. Esta terapia utiliza rayos X o radiación gamma que genera destrucción directa en la célula mutada como también genera un ambiente hostil para la reproducción de dichas células lo que termina por eliminar nidos tumorales por completo.

En tratamientos oncológicos este tipo de tratamiento sirve para que, sumado a terapias sistémicas y/o cirugías, se eliminen las células que producen cáncer en el organismo, pudiendo generar control de la enfermedad sobre todo a nivel local con la intención de que no vuelva a reaparecer el cáncer en dicha zona.
Mencionando en concreto sobre la radioterapia externa la cual utiliza rayos x (versus la braquiterapia que utiliza radiación gamma), los tratamientos de radioterapia consisten en panificaciones volumétricas guiadas por tomografía, donde se decide y se dibuja lo que queremos irradiar y lo que no queremos irradiar. Este permite proteger estructuras sanas, y gracias a los colimadores multilaminas que tienen nuestros aceleradores lineales, permiten administrar técnicas avanzadas que generan desviaciones en la radiación para otorgar precisión y menores toxicidades. Se realizan usualmente de manera diaria, en periodos cortos (3-5 minutos) y mediante maquinas llamadas Aceleradores lineales, que aceleran a los rayos X para poder volverlos terapéuticos. Cada paciente requerirá de la confección de un inmovilizador especial para cada zona a tratar.

Las indicaciones en radiaciones han evolucionado mucho con el tiempo, hoy en día forman parte de más del 80% de terapias que requiere un paciente oncológico dependiendo del estadio clínico, de la intención terapéutica y de tratamientos según protocolos internacionales.
Depende de la intención terapéutica, en la mayoría de paciente se utiliza para reducción de volumen tumoral el cual frecuentemente se logra, otras veces se administra de manera profiláctica para eliminar posibilidad de células microscópicas remanentes después de un acto quirúrgico.
Las terapias oncológicas tienen siempre probabilidades de resultados, como cualquier terapia en ciencias médicas actuales. El paciente se beneficia, entonces por estas terapias en control del cáncer, en prolongación de supervivencia, en control de síntomas y en calidad de vida.
Las terapias oncológicas tienen siempre probabilidades de resultados, como cualquier terapia en ciencias médicas actuales. El paciente se beneficia, entonces por estas terapias en control del cáncer, en prolongación de supervivencia, en control de síntomas y en calidad de vida.