ONCOLOGÍA CLÍNICA
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La Radiación Corporal Total (TBI, por sus siglas en inglés) es un tipo especializado de radioterapia que implica la irradiación de todo el cuerpo. A diferencia de otras formas de radioterapia que se dirigen específicamente a áreas localizadas, la TBI busca irradiar todas las células del cuerpo, incluidas las células cancerosas y las normales. Esta técnica puede utilizarse en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer, como leucemias o linfomas, así como en la preparación para trasplantes de médula ósea.
Somos el centro privado que ha realizado el mayor número de estos procedimientos desde hace varios años
La TBI tiene varios propósitos y aplicaciones en el tratamiento del cáncer:
Erradicación de células cancerosas en todo el cuerpo: La TBI tiene como objetivo destruir las células cancerosas en todo el cuerpo, incluyendo aquellas que pueden haberse diseminado a través del sistema circulatorio o linfático.
Preparación para trasplantes de médula ósea: Antes de un trasplante de médula ósea o células madre, la TBI se utiliza para eliminar las células anormales existentes en la médula ósea del receptor y para suprimir el sistema inmunológico, facilitando así la aceptación del trasplante.
Tratamiento de enfermedades hematológicas: La TBI es especialmente útil en el tratamiento de ciertos tipos de cánceres de la sangre, como leucemias y linfomas.
Ablación del sistema inmunológico: En el contexto de trasplantes, la TBI ayuda a "limpiar" el sistema inmunológico existente para permitir que el cuerpo acepte las células madre o médula ósea del donante.
Los efectos secundarios y los síntomas de la TBI pueden variar según la dosis total administrada, la duración del tratamiento y la respuesta individual del paciente. Algunos posibles síntomas incluyen:
Fatiga: La fatiga es un efecto secundario común y puede persistir durante varias semanas después del tratamiento.
Náuseas y vómitos: La irradiación de todo el cuerpo puede afectar el sistema digestivo y causar náuseas y vómitos temporales.
Cambios en la piel: Puede haber enrojecimiento o irritación temporal de la piel.
Supresión del sistema inmunológico: La TBI suprime temporalmente el sistema inmunológico, aumentando el riesgo de infecciones.
Problemas hematológicos: Puede causar disminución en la producción de células sanguíneas, aumentando el riesgo de anemia, trombocitopenia y leucopenia.
Es importante señalar que la TBI es un tratamiento especializado que se administra bajo supervisión médica rigurosa. Los beneficios y riesgos deben discutirse detalladamente con el equipo de atención médica, y el tratamiento se personaliza según las necesidades y la condición específica de cada paciente.
Después de la simulación, el equipo planificará el tratamiento utilizando las radiografías y la tomografía computada (de acuerdo a la técnica programada).
Existen varios aspectos que el equipo debe considerar, una particular observación recae en los pulmones ya que estos son muy sensibles a la radiación. No pueden recibir la misma dosis que recibirá el resto del cuerpo.
Para protegerlos, se utilizarán bloques (bloques de plomo u otras combinaciones). Los bloques disminuirán la dosis de la radiación a los pulmones.
Los radioterapeutas utilizarán las radiografías que se realizaron durante la simulación para hacer estos bloques. Los bloques se colocarán sobre una pantalla frente a su cuerpo durante cada tratamiento. Los huesos en el área del tórax que se ubican detrás de estos bloques contienen mucha médula ósea. Estas áreas deben recibir una dosis completa de radiación.
Como consecuencia, una vez al día durante 2 días, el paciente recibirá radiación en el frente y en el dorso de la pared torácica sin los bloques. Las imágenes tomadas del tórax se utilizarán para planificar el tratamiento a la pared torácica. Los detalles de la simulación serán planificados y verificados.
Los terapeutas saldrán de la sala cuando esté ubicado, antes de esto nos aseguraremos que estés cómodo, tranquilo. Respire normalmente, pero no se mueva durante el tratamiento. Si se mueve, es posible que el tratamiento no se distribuya uniformemente. Sin embargo, si se siente incómodo o necesita asistencia, dígaselo a los radioterapeutas.
Es posible que escuche un clic de la máquina cuando se enciende y se apaga, pero no sentirá nada. Recibir un tratamiento de radiación es como hacerse una radiografía; no duele. Los tratamientos tomarán entre 15 y 20 minutos.
Si bien estará solo durante el tratamiento, los terapeutas estarán observándote en una pantalla de TV. Pueden hablar con usted a través de un sistema de intercomunicadores. Pueden escucharlo si tiene alguna pregunta o problema durante el tratamiento. Si en algún momento no se siente bien, dígalo. El tratamiento puede detenerse para permitirle descansar. Los terapeutas entrarán en la sala para ayudarle. El tratamiento se reiniciará una vez que se sienta mejor. Ni usted, ni la ropa estarán radiactivas durante o después del tratamiento. Es seguro para usted estar cerca de otras personas.
Cuando termine el procedimiento y salga de la institución, el equipo le hará un seguimiento muy cercano para evaluar los resultados. Tendrá citas periódicas con los médicos. Estas visitas nos permitirán observar cómo respondió al tratamiento.
Los médicos también pueden pedir pruebas de sangre, radiografías y tomografías durante estas visitas.
Usted puede traer una lista de todas las preguntas e inquietudes que tenga. Además, traiga una lista de todos los medicamentos que toma. Si se le está acabando algún medicamento, avísele al médico antes de que se termine.
Contáctenos que gustosamente te ayudaremos en tu consulta.